Revolución y Restauración II: El Directorio, el Imperio Napoleónico y la Restauración Monárquica: Un viaje por la historia

Hola a todos, ¿cómo están? Estoy de regreso aquí para completar y dar una visión general del tema que comencé el jueves pasado sobre el liberalismo y la Revolución Americana que llevó a la independencia de los EE. UU. y la Revolución Francesa, llegando hasta el momento en que se declaró la Carta de los Derechos del Hombre y del Ciudadano.

Índice de contenidos

El fin de la monarquía y la creación de la Convención Nacional

Después de la aprobación de la declaración y la aceptación del poder de la Asamblea Nacional, Luis XVI y su familia fueron obligados a abandonar el Palacio de Versalles y trasladarse al Palacio de las Tullerías en París. Sin embargo, el 20 de junio de 1790, decidieron huir del país, pero fueron capturados al día siguiente y llevados de regreso a París.

El 3 de septiembre de 1791, finalmente se aprobó la primera constitución francesa, que condensó los principios del liberalismo, aunque de manera más restrictiva y conservadora.

Después de esto, se creó la Asamblea Legislativa, que convocó elecciones generales por sufragio masculino universal. La asamblea se dividió en tres grupos: los girondinos, liderados por Brissot, que representaban a la burguesía liberal moderada; los montañeses, que incluían a los jacobinos liderados por Robespierre y defendían a la baja burguesía; y los cordeliers, representantes del pueblo llano liderados por Marat y Danton. También estaba el grupo llano, el más numeroso y de carácter centrista, que a veces apoyaba a los girondinos y otras veces a los montañeses, según las circunstancias.

El clima de radicalización y el ascenso de los jacobinos

En medio de un ambiente radicalizado, con enormes dificultades económicas, revuelta antirrevolucionaria de la nobleza y el clero, y la resistencia del rey para cumplir con las nuevas normas constitucionales, los sans-culottes (miembros de los sectores más humildes y radicales de la sociedad) asaltaron el Palacio de las Tullerías el 10 de agosto de 1792 y arrestaron a Luis XVI.

La Convención, dominada por los girondinos, se vio presionada por los jacobinos para someter a juicio al rey por su intento de huida y su supuesta conspiración contra la revolución. Revolución y Restauración II: El Directorio, el Imperio Napoleónico y la Restauración Monárquica: Un viaje por la historia Así, el 6 de noviembre de 1792, Luis XVI fue juzgado y condenado a muerte. El 21 de enero de 1793, fue guillotinado.

El período del Terror y el final del Directorio

Para defender la revolución de los enemigos, se creó el Comité de Defensa General, que luego fue reemplazado por el Comité de Salud Pública y los Tribunales Revolucionarios. Sin embargo, una escasez severa de alimentos provocó una revuelta contra la Convención.

En medio de esto, Maximilien Robespierre estableció un gobierno dictatorial conocido como el Terror. A nivel internacional, algunas potencias (Austria, Inglaterra, Rusia y España) se unieron en la primera coalición contra Francia.

En julio de 1794, los enemigos de Robespierre se unieron para derrocarlo en el golpe de estado de Termidor. Robespierre y sus colaboradores fueron ejecutados y el nuevo gobierno desplegó una represión contra los jacobinos, conocida como el Terror Blanco.

El Consulado y el ascenso de Napoleón

En 1799, Napoleón Bonaparte da el golpe de estado del 18 de Brumario que pone fin al Directorio y establece un nuevo régimen conocido como el Consulado. En esta nueva constitución, el poder ejecutivo recae en el Primer Cónsul, cargo que ocupaba el propio Napoleón.

Con su poder consolidado, Napoleón emprendió una política expansionista por toda Europa para controlar y aplacar a los enemigos de Francia. Revolución y Restauración II: El Directorio, el Imperio Napoleónico y la Restauración Monárquica: Un viaje por la historia Así se formó la Segunda Coalición, y destacó en las campañas en el norte de África. Sin embargo, la victoria de la flota británica en la batalla de Trafalgar en 1805 confirmó el dominio naval del Reino Unido.

En el campo continental, Napoleón logró imponer su poder, como se evidencia en la victoria en la batalla de Austerlitz en 1805. Esto condujo a la creación de la Confederación del Rin, un protector

En la famosa batalla de Waterloo, que tuvo lugar el 18 de junio de 1815, las tropas inglesas derrotaron al ejército francés comandado por Napoleón Bonaparte. Después de esto, Napoleón fue deportado a la isla de Santa Elena, donde permaneció encarcelado hasta su muerte.

Como resultado de la victoria final contra Napoleón, muchos estados europeos comenzaron a restablecer la situación anterior a la Revolución Francesa. Las monarquías que habían sido derrocadas por el emperador francés fueron restituidas y se estableció un sistema internacional basado en la cooperación entre ellas para enfrentar el peligro revolucionario.

La Restauración y el Congreso de Viena

A este período de la historia se le conoce como Restauración y abarcó desde 1815 hasta 1848. El principal evento político de este período fue el Congreso de Viena, que se llevó a cabo bajo los auspicios del emperador austriaco Francisco I y su primer ministro Metternich. En el congreso participaron el zar Alejandro I de Rusia, el emperador Federico III de Prusia y Gran Bretaña, representada por los castlereagh y el duque de Wellington.

Como resultado del Congreso de Viena, se establecieron una serie de preceptos que marcarían las relaciones internacionales en los años siguientes. Revolución y Restauración II: El Directorio, el Imperio Napoleónico y la Restauración Monárquica: Un viaje por la historia Se derogaron las constituciones liberales y se restableció el absolutismo. Esto trajo consigo la vuelta al sistema absolutista y la recuperación de los privilegios de las monarquías.

Equilibrio Internacional e Intervencionismo

Después del impacto dejado por el Imperio Napoleónico, se buscó evitar que ningún estado europeo adquiriera un poder superior al de los demás, reduciendo así la posibilidad de expansiones territoriales a costa de terceros. Para garantizar esto, las potencias se reservaron el derecho de intervenir en aquellos lugares donde consideraran que se estaban abrazando los principios del antiguo régimen.

Además, se acordó que cualquier tipo de problema se discutiría a través de congresos bilaterales entre las partes enfrentadas, con el fin de evitar la guerra. Para asegurar todos estos acuerdos, se creó un sistema conocido como la Santa Alianza, formada por Rusia, Austria y, en años posteriores, otros estados como Francia, ahora gobernada por la dinastía borbónica de Luis XVIII.

Liberalismo y Revoluciones

A pesar de todo, el liberalismo no fue totalmente derrotado. Por ejemplo, Inglaterra conservó su monarquía parlamentaria y en algunos países, como España e Italia, se produjeron diversas revoluciones relacionadas con las reivindicaciones de este signo ideológico.

la Restauración y el Congreso de Viena marcaron un período de consolidación del orden político y social establecido antes de la Revolución Francesa. Los preceptos establecidos en este período sentaron las bases para las relaciones internacionales en los años posteriores y buscaron mantener el equilibrio de poder y evitar nuevas revoluciones.

5/5


Si quieres conocer otros artículos parecidos a Revolución y Restauración II: El Directorio, el Imperio Napoleónico y la Restauración Monárquica: Un viaje por la historia puedes visitar la categoría Historia Mundial.

Entradas relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *